Un funcionario interino es una persona que ocupa temporalmente un puesto en la Administración Pública sin haber superado el proceso selectivo completo requerido para ser funcionario de carrera. En el contexto de las oposiciones a la Administración General del Estado (AGE), los interinos desempeñan funciones similares a las de los funcionarios de carrera, pero su vínculo laboral con la Administración es temporal.
Las situaciones más comunes que justifican la contratación de interinos incluyen:
- Vacante: Para cubrir temporalmente un puesto vacante hasta que se realice el proceso de selección para un funcionario de carrera.
- Sustitución: Para sustituir a un funcionario de carrera que esté en situación de ausencia temporal (por ejemplo, baja por maternidad, enfermedad, etc.).
- Programas temporales: Para la ejecución de programas de carácter temporal cuya duración sea limitada.
- Exceso o acumulación de tareas: Para atender situaciones extraordinarias de acumulación de tareas por un periodo máximo de seis meses dentro de un año.
Los interinos tienen derechos y deberes similares a los de los funcionarios de carrera, aunque con algunas diferencias importantes. Por ejemplo, no tienen la misma estabilidad laboral y su relación con la Administración puede terminar cuando finalice la causa que motivó su nombramiento. Sin embargo, tienen derecho a la formación, a la carrera profesional en términos limitados, y a la participación en los mismos procesos de evaluación de desempeño que los funcionarios de carrera.
Para un opositor, entender el rol de los interinos puede ser crucial, ya que en algunos casos, desempeñar un puesto como interino puede ofrecer una valiosa experiencia y una visión interna de la Administración que puede ser ventajosa a la hora de preparar y afrontar las oposiciones. Además, en determinadas circunstancias, haber trabajado como interino puede otorgar puntos adicionales en los concursos de méritos que forman parte de algunos procesos selectivos.