Creer que puedes llegar

Hay una parte de este camino que empieza mucho antes del examen, y es creer que, con trabajo y tiempo, puedes llegar a conseguirlo. No hace falta estar convencido todos los días ni sentirte fuerte a cada momento. Basta con que exista dentro de ti una razón suficiente para seguir intentándolo.

Si empezaste una oposición, es porque en algún momento pensaste que era posible. Quizá después llegaron las dudas, el cansancio o esos días en los que todo parece más difícil de lo que imaginabas. Eso no borra aquella decisión ni significa que hayas dejado de ser capaz.

Confiar en ti no consiste en pensar que todo saldrá bien sin esfuerzo. Consiste en seguir trabajando incluso cuando no tienes todas las certezas, en aceptar que habrá avances pequeños y etapas más lentas, y en no convertir una mala semana en una conclusión sobre todo el proceso.

A veces avanzar será dar un paso grande y otras veces simplemente cumplir con lo que toca hoy. Ambas cosas cuentan.

No necesitas caminar sin miedo ni sin dudas. Necesitas recordar que ya elegiste empezar y que, mientras sigas aprendiendo, corrigiendo y avanzando, la posibilidad continúa ahí.
¡Buen estudio!

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